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VALORES Y PRINCIPIOS DEL COOPERATIVISMO (Declaración de la Alianza Cooperativa Internacional - ACI)
Manchester- Inglaterra- 23 de Setiembre 1995.
VALORES
--- Ayuda Mutua
--- Democracia
--- Igualdad
--- Solidaridad
--- Honestidad
--- Responsabilidad Social
--- Preocupación por los demás
PRINCIPIOS
--- Adhesión Abierta y Voluntaria
--- Control Democrático de los Miembros
--- Participación Económica de los Socios
--- Autonomía e Independencia
--- Educación-Entrenamiento e Información
--- Cooperación entre Cooperativas
--- Compromiso con la Comunidad

A mediados del siglo XIX los campesinos de Alemania, eran realmente gente muy humilde. Algunos poseían unas pocas hectáreas de tierra, casi siempe sembradas con trigo, cebadas, papas o legumbres. Quizá algunos tenían pocas hileras de vid. Los que estaban en mejor situación, tenían algo de ganado, uno o dos caballos, y un par de vacas que utilizaban no solo para proveer de leche a la familia, sino también para tirar del arado.
La vida era muy dura para ellos, tenían que trabajar muy fuerte para sostener sus familias. Además de proveerse ellos mismos el sustento familiar, tenían que cuidar muy bien sus cosechas para lograr algún dinero con la venta de los excedentes de su trigo, vino y manteca.
Aún así , eran muy pobres, y la causa principal de ello, eran las deudas. Los campesinos alemanes comenzaban cada año comprando semillas, algo de fertilizantes, rejas para el arado, comida para la familia durante el invierno, y forraje para el ganado. Esto exigía para ellos un desembolso ciertamente considerable, el que no podían atender en efectivo. Entonces, tal cual el obrero que había estado una larga temporada sin trabajar, los campesinos compraban también a crédito.
| Los comerciantes que sabían de antemano, que no podrían pagar hasta que se levantase la cosecha del año siguiente, le cargaban fuertemente los costos de la mercadería que les suministraban y de los préstamos que les otorgaban. Los campesinos tomaban las provisiones y mercaderías, firmaban los comprobantes del préstamo, confiando de que, con un buen tiempo, podrían obtener una buena cosecha que les permitiera cancelar el préstamo y obtener algo en efectivo. Pero, cuando estaban listos para vender su cosecha, se encontraban que en el pueblo no había nadie a quien vendérselo, salvo al comerciante que le había otorgado el préstamo, porque este procuraba que así fuera. Por otra parte, era el único que tenía negocios en el pueblo. De esta forma, estaba en condiciones óptimas para especular con la situación del campesino: cobraba precios muy altos por lo que había vendido a crédito y pagaba los precios mas bajos por lo que compraba. De esta forma, el campesino estaba en sus manos, y él se cuidaba muy bien para aprovechar al máximo esta ventaja. |
Fué dentro de este difícil contexto socioeconómico que Federico Guillermo Raiffeisen comenzó su ardua tarea para mejorar la situación de los campesinos. Y lo hizo de un modo que provocó una suerte de revolución en el campo de la intermediación financiera y de productos con un importantísimo efecto en la economía mundial.
Raiffeisen fué un ferviente católico práctico; un verdadero humanista, desinteresado, generoso y noble. Un hombre sinceramente preocupado por sus hermanos, que dedicó su vida entera para vencer a la pobreza, que asolaba por entonces a los sectores populares de Alemania, un hombre lealmente dedicado a hacer el bien común.
Esta forma de vida de Raiffeisen, está reflejada desde su juventud.
Cuando apenas tenía veintiseis años fué designado Alcalde de Weyerbusch. Para cualquier otro jóven almán de esta época, esto hubiése sido motivo de un gran orgullo personal y como temprana culminación de una gran ambición. Sin embargo para Raiffeisen, esto sólo representó el colmar una aspiración muy simple: poder utilizar su posición de Alcalde para socorrer al necesitado y aconsejar al ignorante, como eran la mayoría de los pobladores del lugar, todas personas que llevaban una vida difícil dentro de una pobreza agobiadora |
En Weyerbusch, Raiffeisen bien pronto comprendió que su trabajo debería dirigirse a cumplir dos simples premisas básicas para tratar de cambiar esta terrible situación: trabajar mucho y tener mucha paciencia.
| Su primera obra, un verdadero ejemplo de cooperación, cumplía con un objetivo casi ideal para él: unir el esfuerzo de los pobladores para construír una nueva escuela en Weyerbusch, en donde casi toda la población colaboró en la medida de sus posibilidades, los campesinos acarreando materiales, los constructores aportando su trabajo, y algunos realizando pequeños aportes de su sueldo. |
Raiffeisen siguió tratando de poner en práctica varias ideas para combatir la extrema pobreza de la zona, originada principalmente por la falta de capital de los campesinos para financiar la compra de animales y semillas. Esta falta de capital les hacía caer en manos de los usureros que aprovechaban muy bien la situación y en la mayoría de los casos, no sólo se quedaban con el fruto del trabajo de los campesinos, sino también con sus propiedades. El corazón de un cristiano como Raiffeisen se veía sometido a duras pruebas, especialmente cuando notaba que los campesinos se resignaban fácilmente a esta triste situación.
En un primer momento, intentó varias fórmulas para tratar de convencer a los usureros de lo injusto de esta situación, pero nada convencía a éstos, que se sentían protegidos por la ley. Fué entonces que comprendió que no podía cambiar el corazón de piedra de los usureros solamente con palabras.
La puesta en marcha de sus ideas lo llevó a crear el "Comité del Pueblo Pobre", para proveer de harina los campesinos que estaban en estrema necesidad. Pero esto no era suficiente, y enseguida comprendió que estos campesinos debían aprender a valerse por sí mismos, si querían sobrevivir.
| Para entonces, Raiffeisen ya se había dado cuenta que los campesinos tendrían primero que aprender a ayudarse y que ésto nunca podrían hacerlo si seguían agobiados por sus deudas. Era imprescindible contar con alguna fuente de capital que no fuera la de los usureros. Pero el único capital que existía eran las pobres fincas de los campesinos. Sólo algunos pocos tenían algún dinero ahorrado que guardaban en sus casa para cualquier situación de emergencia. Con sus propios ahorros y algunos campesinos, Raiffeisen llevó a la práctica la idea del crédito solidario que se ha extendido en todo el mundo libre, llevando soluciones prácticas al problema del financiamiento de campesinos, artesanos, trabajadores asalariados, etc. |
| El crédito solidario, que se ha extendido en la mayoría de los paises del mundo en diferentes formas, tuvo su expresión más pura a través de las ideas de Raiffeisen, de tal forma que con toda justicia podemos llamar a este hombre "El Padre del Movimiento Cooperativo de Ahorro y Crédito". Las ideas de Raiffeisen sobre las formas de administrar los ahorros populares para transferirlos mas tarde en préstamos a los mismos miembros de la sociedad común, ha desterrado la vieja idea, según la cual los ahorros del pueblo tenían que ser entregados para su administración a los bancos comerciales. Hoy esta idea parece clara para los cooperativistas, y poco a poco se ha ido imponiendo también en la mente de muchos economistas y pensadores sociales como una noción magnífica en su sentido humano e incalculable en sus proyecciones. Otro formidable aporte de las ideas de Raiffeisen es el que la educación financiera del pueblo se impone como una necesidad impostergable, para que pueda manejar por si mismo sus ahorros a fin de darle una inversión que esté de acuerdo con sus necesidades y gustos. |
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